Warhol. El arte mecánico. Caixaforum Madrid

La exposición Warhol. El arte mecánico  subraya la forma con la que Andy Warhol  capta el culto a la mercancía surgido de las invenciones industriales del siglo XIX. Siempre atento al avance técnico e industrial, Andy Warhol usó todo tipo de técnicas y de máquinas, desde la serigrafía hasta la grabadora de vídeo, con patrones productivos que él mismo definió como “propios de una cadena de montaje”.

En la exposición podremos ver este arte mecánico, aparentemente impersonal, que niega cínicamente toda carga espiritual intencionada. El silencio nihilista de Warhol es, de hecho, uno de los factores que dan altura poética a su trabajo. Junto a una selección de ensayos escritos por teóricos de su obra, la exposición incluye una sección de retratos del artista, tomados por fotógrafos como Alberto Schommer, Richard Avedon o Robert Mapplethorpe.

Sus obras se reproducen hasta la saciedad en pósteres, camisetas, tazas, que se venden en todo el mundo. Pero la posibilidad de ver los originales de estas conocidas obras que Warhol creó y de apreciar su proceso de creación constituyen dos de los atractivos de la exposición Andy Warhol. El arte mecánico.

La mayoría de las 352 piezas de la retrospectiva organizada en Warhol. El arte mecánico por Caixaforum, hablan de la naturaleza repetitiva y artificiosa del trabajo visual del artista. Unos principios que niegan, en última instancia, los valores de originalidad que se le pide a una obra de arte. “Warhol cambió el orden establecido que había hasta ese momento, porque quiso hacerse un hueco entre los expresionistas abstractos de los años 50 como Jackson Pollock, Mark Rothko o Barnett Newman. Y encontró en el consumo una forma de llenar ese vacío”, explica Lebrero que destaca la innovadora forma en que el artista aplicó la idea de proceso a su obra seriada y el talento para combinar de modo transversal diferentes técnicas, medios y repertorios iconográficos.

Hasta 10 fotos multicolores de Marilyn Monroe presiden una de las salas. Es una de las series más conocidas y que más se asocian al artista junto con las que realizó de la lata de sopa. Son el ejemplo de cómo consigue que algo que nace del Nueva York undergrounden la segunda mitad del siglo XX acabe como elemento de consumo de masas. “Warhol fue, además de artista, un buen empresario”, explica Lebrero durante el recorrido en el que pueden verse series de diferentes formatos.

Las obras son tan variadas como los campos que tocó Warhol: esculturas, dibujos, pósteres, libros, películas, portadas de discos, revistas como Interview o instalaciones como Silver Clouds, unas nubes plateadas que flotan ingrávidas creadas con un material que usaba la NASA, o la que muestra el trabajo realizado en la Silver Factory en la que participaron The Velvet Underground and Nico y que fue una explosión conceptual de sonido y movimiento. Han viajado de 30 centros y colecciones privadas, sobre todo el museo del artista en su ciudad natal, y también del MoMA, el Pompidou o la Tate Modern.

Lebrero ha optado por explicar a Warhol de forma cronológica, desde los primeros dibujos de Andrew Warhola, embrión del futuro Andy Warhol, en la década de los cincuenta, en los que trabajaba junto a su madre en sus primeros trabajos de impresión para revistas, pasando por sus creaciones en las que estetizó productos o actitudes cotidianas y de consumo faltos hasta entonces de glamur. Así en Three Coke Bottles, (1962), obra en la que repite el envase de Coca-Cola, retrata “una bebida democrática que consumen reyes y pobres por igual”, según Warhol, junto a las comentadas series Campbell’s Soups, (1968). Aunque al igual que convirtió en warhols simples objetos como latas, plátanos o cabezas de vaca, eleva a personajes de la política, el cine o la sociedad a iconos pop: lo hizo con Marilyn, pero también con Jackie Kennedy, Liz Taylor o Mao, a los que tuneó en colores.

EL ESPÍRITU DE THE FACTORY 

Andy Warhol

Andy Warhol

The factory fue el lugar de Manhatan donde Warhol y sus amigos ( estrellas porno, travestis, musicos y artistas) creaban obras, participaban en peliculas o simplemente daban ambiente. En Caixaforum Madrid quiere revivir el espíritu de este lugar legendario en “Noche de Warhol”, con propuestas musicales (de la mano del Primavera Sound) y acciones artísticas en directo en las que todos los asistentes pueden acabar siendo parte de la obra.

Pero la exposición Warhol. El arte mecánico también muestra al artista de obras-protesta contra la violencia y la pena de muerte. Lo hace con sus series sobre calaveras, pistolas y sillas eléctricas. Como la enorme Big Electric Chair, que pese a lo artístico esconde un alegato contra una práctica que todavía existe en Estados Unidos. Warhol empezó a pintar estas sillas en 1963, el mismo año en que se culminaron dos ejecuciones en Nueva York, lo que originó numerosas protestas de colectivos humanitarios.

La gran efectividad de Warhol es, según Lebrero, “haber llegado a la actualidad como gran influyente del arte contemporáneo. Muchos artistas, les guste o no, sean conscientes o no, tienen mucho de Warhol”, sentencia.

La muestra se cierra con imágenes realizadas por grandes fotógrafos de todo el mundo como Philippe Halsman, Duane Michals, Robert Mapplethorpe o Alberto Schommer en el que Warhol aparece como objeto el personaje en el que acabó convertido. La última obra es un enorme autorretrato de 1986, un año antes de fallecer, en el que el artista aparece con peluca. Para Lebrero la gran efectividad de Warhol “es haber llegado a la actualidad como gran influenciador del arte contemporáneo. A muchos, les guste o no, siguen la obra de Warhol”, remacha.

Cuándo: Del 31 de enero al 6 de mayo de 2018.

Dónde: CaixaForum Madrid, Paseo del Prado, 36

Precio: 4 €, 50% descuento clientes de Caixabank

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