Descripción
El texto dramático de Los yugoslavos es utilizado para construir una metáfora escénica que hable de la soledad de las personas en las grandes ciudades. Ese misterioso lugar de Los yugoslavos tiene una analogía, una correspondencia con el lugar que el teatro puede tener en nuestras vidas, en nuestras ciudades, como otro lugar, como lugar de pasión y de peligro; lugar donde si entramos podríamos salir transformados…
Cada uno es un misterio. Todos tienen un misterio, casi siempre un poco triste. La gente es interesante, sólo hay que estar atentos. Y preguntarse continuamente: ¿Qué es lo importante de todo esto? Lo importante casi siempre ocurre cuando no pasa nada.
Ese misterioso lugar de ‘Los yugoslavos’ tiene una analogía, una correspondencia con el lugar que el teatro puede tener en nuestras vidas, en nuestras ciudades, como lugar otro, como lugar de pasión y de peligro, lugar donde si entramos podríamos salir transformados
Los yugoslavos
Parece que no pasa mucho en los «Los yugoslavos», pero pasa bastante (…) Los personajes… son seres simples y frontales, y la gracia está allí, en la identificación que el espectador puede sentir con esas criaturas, entre cuyas pequeñas existencias van apareciendo algunas intrigas que Dacal dosifica con su habitual pericia.
En Los yugoslavos todo empieza cuando un camarero oye hablar a un cliente y le pide que hable con su esposa. Los personajes protagonistas son dos hombres que intercambian palabras y dos mujeres que intercambian mapas. Ninguno de ellos pisó aquel país que se llamaba Yugoslavia. El título alude a un lugar donde quizá se reúnan personas que tendrían en común haber nacido en un lugar que ya no existe.


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